Concluyó Campamento Pedagógico en Atenco
Por
Repican por todo el pueblo las campanas, estallan en lo alto del cielo los cuetes, en los cuatro puntos cardinales las consignas , en el aire los machetes. Una vez más el Frente de Pueblos en Defensa de
Con la participación de colectivos e individuos de Michoacán, Durango, Estado de México, Distrito Federal y Oaxaca aprendimos a trabajar con los excluidos de los excluidos, con los de abajo, con aquellos que no significan nada para el sistema capitalista.
Fueron cuatro días de análisis y organización, de convivencia y acción, de dialogo y comunión, pero sobre todo fueron días que avivaron la llama de la esperanza y de
Fue una experiencia inédita, constructiva para
Es importante decir que el campamento no fue una discusión académica, libre de diferencias y polémicas, sino un espacio político, donde convergieron y se plantearon diversos modos de comprender y hacer el trabajo pedagógico.
Pese a estas diferencias pudimos recordar que una pequeña llama puede incendiar la pradera y que sólo unidos y claros de nuestro enemigo común podremos construir un mundo nuevo y mejor.
Se pudo comprender que los problemas en la organización político y cultural desde la educación, deben plantearse como retos a enfrentar y que los errores siempre pueden ser aprendizajes.
La pedagogía como esa relación entre seres humanos por la que se transmite y construye la cultura, cobró significado vivo al aprender no sólo de los colectivos participantes, sino del testimonio de lucha y perseverancia de nuestros hermanos de Atenco, especialmente de Trini, ejemplo de amor a la libertad y parte esencial de la logística de este evento.
Hubo fallas en la organización del evento, pero también hubo importantes acuerdos y trabajos dignos, que habrán de evaluarse y difundirse para que esta experiencia sirva a otros colectivos y organizaciones. (www.opcescuela.org)
Lo más importante es que este campamento no es un punto aislado y terminado, un evento cultural más que realiza
La clausura del evento, sencilla y emotiva, fue el encuentro de compas como Cayo Vicente y el Llanero solitito que nos recordaron que todo movimiento empieza siempre con pocos, y que esos pocos habrán de forjarse como hombres nuevos en lo más difícil de la vida, como Cesar del Valle, quien después de casi dos años de cárcel, diera por concluido este acto, recordando que ni el dolor, ni la tristeza, ni la apatía, ni el desanimo podrán detener el amor a la vida y a la libertad de nuestros hermanos.
Posted: Abril 14th, 2008 under El Machete No.198, El Machete.
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