Petróleo: comenzó el debate
La primera jornada de debates en torno a la iniciativa de reforma petrolera, celebrada ayer en el Senado de la República, constituye el inicio de un ejercicio democrático y plural sin precedente, en el que distintos actores de la vida política y académica del país discuten la viabilidad, legalidad y pertinencia de la iniciativa para privatizar parcialmente la industria petrolera, enviada por el Ejecutivo federal a Xicoténcatl el pasado 8 de abril.
Entre las críticas planteadas ayer a la propuesta calderonista destacan las de Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, quien subrayó el carácter inconstitucional de los llamados “contratos de desarrollo”, parte integral del paquete de propuestas, “que no son otra cosa que contratos de riesgo, cuyo pago se vincula con resultados obtenidos, prohibidos expresamente por nuestras leyes”. En el mismo sentido, José Agustín Ortiz Pinchetti, quien asistió en representació
De su lado, la presidenta nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Beatriz Paredes, dijo que su partido rechaza “la privatización abierta o encubierta” y que “no apoyará contratos de riesgo”, ni forma alguna de participación de intereses privados “que pueda implicar la entrega de Pemex a particulares”
Del mismo modo, durante la sesión de ayer en el Senado se pusieron sobre la mesa asuntos de primera importancia, hasta ahora soslayados en el discurso oficial. En particular, destacan las observaciones del historiador Lorenzo Meyer, quien apuntó la gran dependencia del gobierno con relación a la industria petrolera, por su falta de eficiencia en la recaudación fiscal. Con ello, el académico apuntó hacia uno de los puntos nodales de la discusión en torno a Pemex: la urgencia de una reforma fiscal que permita al gobierno allegarse los recursos necesarios para desempeñar sus funciones sin necesidad de saquear a la paraestatal por la vía impositiva, a fin de que ésta pueda reinvertir sus ganancias en el mejoramiento de su infraestructura y en el desarrollo de tecnología y se convierta en la empresa fuerte, próspera y competitiva que el país requiere.
Por lo demás, a la par de las incoherencias exhibidas en la propuesta de reforma petrolera del grupo gobernante, quedó al descubierto su orfandad de argumentos y su falta de capacidad para sostener un debate que, cabe recordar, intentó eludir por todos los medios. En su ponencia, el dirigente nacional del Partido Acción Nacional (PAN), quien supuestamente había asistido a defender la iniciativa, se limitó a repetir las consignas del gobierno federal y a denostar a los opositores, a quienes se refirió como “nacionalistas falsarios” y “teólogos del petróleo”.
No puede dejar de señalarse que, como expresó el propio Ortiz Pinchetti, el debate que se inició ayer no habría sido posible sin las acciones de resistencia cívica que emprendieron diversos sectores de la sociedad y que secundaron los legisladores del Frente Amplio Progresista (FAP) mediante la toma de las tribunas legislativas. Hoy es inevitable reconocer que tales medidas, que fueron objeto de una virulenta condena y de una descalificació
Por último, si la discusión sigue en los próximos días el curso que tomó hoy, se volverá inevitable la completa bancarrota argumental de la iniciativa privatizadora presentada el 8 de abril, y sumamente difícil su aprobación legislativa.
Que las televisoras cedan tiempo y nos transmitan el Debate en cadena nacional,sin comerciales. El Petróleo es el Patrimonio de México.
Posted: Mayo 16th, 2008 under Economía.
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