Socialismo del siglo XXI ¿Posible solucion a la Crisis?
Fernando Cabrera / Radio Nederland Wereldomroep
Publicado: October 31, 2008
CHAVEZ Y EL SOCIALISMO DEL SIGLO XXI
La crisis financiera ha puesto patas arriba todas las agendas. Es un drama convertido en un hype. El tema también se presta como ningún otro para salir de caza en busca de culpables, y desde la otra orilla, para subrayar una vez más las ya advertidas deficiencias y debilidades del sistema capitalista. Hugo Chávez disparó el primer salvo: “eso es por causa del capitalismo, que avanza en fases superiores…así es imposible que una sociedad tenga viabilidad o camino”, manifestó a comienzos de octubre, agregando que ante esta realidad, sólo el socialismo es la alternativa. Apoyados en informes, encuestas y estudios de diferentes dimensiones y calidades, muchos expertos lo apoyan. Otros, lo refutan.
El protagonismo del momento está en manos de una crisis que no augura nada bueno. El alza de las hipotecas en el mercado inmobiliario estadounidense ha traído una situación con miles de personas incapaces de hacer frente a sus deudas y perdiendo sus viviendas. De todos modos, esta situación era algo que se veía venir. El influyente periódico The New York Times apuntaba en una edición sabatina reciente que “desde comienzos del año pasado, la caída de los mercados era más que evidente” y subrayaba que se estaban produciendo en ese período “diferentes señales que debían haber puesto en marcha medidas concretas”.
Por otro lado, el pasado mes de marzo desde Wall Street se señalaban las peligrosas pérdidas que arrastraban algunas empresas y que podía tener consecuencias fatales para el mercado financiero del país. La ciega confianza en que el mecanismo de la oferta y la demanda puede solucionarlo todo, dejó a un lado medidas preventivas.
Algunos expertos economistas apuntan que esta crisis se debe en parte a las carencias de la regulación de los mercados en Estados Unidos, algo que se ha venido detectando desde tiempo atrás. El hecho de que los mercados no estén debidamente regulados ha dado lugar a una cierta permisibilidad en torno a determinadas operaciones especulativas de los bancos, con el resultado que estamos viendo estos días.
Pero también llama la atención que en estos momentos de crisis, los defensores de la no intervención estatal en materia económica reclamen la urgente actuación del gobierno para frenar la crisis, haciendo suyas las pérdidas ocasionadas por el carácter especulativo de un sistema que rechazaba previamente la intervención gubernamental. Tal vez, “se esté apostando por la “nacionalización de la banca” en el corazón mismo del capitalismo”, señala con ironía un sin techo californiano, citado en un diario de Los Ángeles.
Antídoto al neoliberalismo
¿Es el socialismo del siglo XXI la alternativa inmune a la crisis neoliberal desatada desde EEUU? Muchos lo dudan. Sin embargo otros ven incluso cómo el ‘nuevo sistema’ arroja ya los primeros resultados positivos. En pocas palabras el Socialismo del siglo XXI es un concepto ideado por el profesor alemán Heinz Dieterich Steffan, a partir de 1966, y muy difundido desde el V Foro Social Mundial que tuvo lugar en enero de 2005, por el Presidente de Venezuela, Hugo Chávez.
En un discurso pronunciado entonces, Chávez explicaba que el socialismo del siglo XXI “se basa en la solidaridad, en la fraternidad, en el amor, en la libertad y en la igualdad.” El modelo del socialismo del siglo XXI se sustenta en tres ejes: El desarrollismo democrático regional, la economía de las equivalencias y la democracia participativa. A juicio del mandatario venezolano, por las condiciones presentes en el actual mundo globalizado, se necesitará pasar por una transición bastante prolongada para realizar una transformación profunda de la estructura social, económica y política.
Desde entonces, el mandatario venezolano Hugo Chávez, paladín del nuevo socialismo, recuerda , recuerda en cada discurso las medidas tomadas desde hace varios años, con las cuales la economía venezolana se fue independizando de la llamada arquitectura financiera mundial. Un sistema del despojo, según Chávez y muchos otros intelectuales de izquierda, dominado por EEUU a través del Fondo Monetario Internacional y otros entes capitalistas.
“Menos mal que nosotros tenemos esta Constitución, que es un antídoto al neoliberalismo, que había envenenado a Venezuela hasta la médula”, dijo. Otros países de la región, sobretodo Bolivia y Ecuador, han diseñado también nuevas constituciones con el objeto de conseguir una mayor independencia.
Según el economista Carlos Tablada, del Centro de Investigación de la Economía Mundial (CIEM) de Bruselas y autor de varias publicaciones sobre las trasnacionales y la guerra, “los países de América Latina están logrando conciencia de la importancia que tiene desconectarse de los centros de poder del norte. En la medida en que lo hagan, los países del sur evitarán importar los problemas del neoliberalismo y de la “economía del azar” que el propio Keynes vaticinó”.
La presidenta argentina, Cristina Fernández, hizo el pasado agosto en la tribuna de la ONU un duro alegato contra Estados Unidos. “Este país hoy tiene problemas a partir de una economía de casino que se ha creído que el capitalismo sólo puede producir dinero”, denunció Fernández en su intervención en los debates de la Asamblea General de Naciones Unidas, donde la gravedad de la crisis financiera centró las intervenciones de los jefes de Estado y de Gobierno de 192 países.
En la oportunidad, al igual que antes lo hiciera Brasil, Argentina reclamó la reforma de la ONU y de los organismos multilaterales de crédito, para hacer un mundo más seguro. La presidenta argentina señaló que en América del Sur se ha dado ejemplo de cómo se construye el multilateralismo, a pesar de las diferencias existentes entre los países de la región.
Banco del Sur
En efecto, con algunos tumbos, los países de la subregión están creando sus propios mecanismos financieros. Uno de ellos es el Banco del Sur, al que se suma la iniciativa para la creación de un banco petrolero que opere independientemente de los países del norte. “Se trataría de un banco donde los países del sur productores de petróleo depositen sus ganancias y de este modo se pueda establecer la integración regional en el mismo sentido en que se ha estado vigorizando en los últimos años”, dice Tablada.
Brasil tomó en esto la iniciativa y al parecer ha ganado conciencia de que la única forma que tiene de poder salir adelante es uniéndose a sus vecinos. De allí que el gobierno del presidente Luis Inácio Lula da Silva haya encaminado una política activa de acercamiento y sea uno de los propulsores de la integración regional. Al parecer quedó en el pasado la mentalidad expoliadora que caracterizó las relaciones de Brasil con el resto de los países de la región, dando paso a una integración real. Esto se ha visto en las relaciones político-económicas que Brasil ha mantenido los últimos tres años con Bolivia.
En el caso especifico de Venezuela, un país fuertemente dependiente de las exportaciones de petróleo, las predicciones y conclusiones de los analistas sobre los efectos que sobre el país pueda tener la crisis financiera son variopintos.
El ex director del Banco Central de Venezuela (BCV), Domingo Maza, advirtió en una entrevista a un periódico venezolano que la hecatombe sufrida en la bolsa de valores de Estados Unidos sí tendrá una repercusión en la economía venezolana, aunque no de inmediato. “Se tiene que tomar medidas urgentes porque Venezuela está en el paso del huracán”, añadió.
En respuesta el diputado a la Asamblea Nacional, Elvis Amoroso, miembro de la Comisión Permanente de finanzas del parlamento venezolano, dijo que la solución definitiva estaría en asumir un modelo nuevo y distinto al sistema neoliberal. ”Hay que buscar modelos mixtos como el de Venezuela y no aceptar las recetas del Fondo Monetario Internacional, las cuales sólo llevan a la catástrofe a las economías de los pueblos del mundo.”
El imperio
Para los correligionarios de Chávez, el causante de todo es el imperio. “Las causas de esta crisis hay que buscarlas en las cuantiosas inversiones que el gobierno de Estados Unidos hace en guerras y conflictos en otros países a objeto de someterlos política y económicamente.” De allí que sostienen que alejarse de ese sistema y adoptar el socialismo del siglo XXI no puede sino ofrecer soluciones, y apoyan esto con cifras.
Según las estadísticas de la Comisión Económica para América Latina, CEPAL, el país llevó casi 180 años de dependencia del norte, pero la desconexión propulsada por el gobierno de Hugo Chávez ha hecho posible, según Tablada, minimizar el efecto de la crisis, debido principalmente a que Venezuela ya no depende del Banco Mundial ni del Fondo Monetario Internacional. Además, el gobierno venezolano retiró sus reservas monetarias de los bancos estadounidenses y los trasladó a una canasta de bancos de países fundamentalmente europeos, y propicia ahora la creación del Banco del Sur.
De acuerdo a la CEPAL, Venezuela ha reducido la pobreza de un 50 a un 20 % en los últimos años. “Es el único país del planeta que ha logrado una disminución de la pobreza en una forma tan vertiginosa. En ese sentido, Venezuela es uno de los países mejor preparados para enfrentar la crisis financiera”, aplaude Tablada.
Los expertos del Banco Central Venezolano y otros internacionales, coinciden en que el país tiene más de treinta mil millones de dólares en reserva. Además, incluso a un precio bajo del petróleo de sesenta dólares el barril, aún le resulta al país rentable producir petróleo. ”De modo que todo indica que la política socialista del gobierno de Hugo Chávez continuará. Con o sin crisis.”
Matizando un poco, Carlos Tablada añade: “Si bien la crisis financiera afectará en cierto modo a la economía venezolana, el efecto será de cualquier modo mucho menor que el efecto de la crisis en Estados Unidos. Hasta el momento, en Venezuela no se ha registrado ni una sola familia venezolana que haya sido expulsada de su casa por no poder cumplir con el pago. En cambio en Estados Unidos, esa cantidad de personas es inmensa
Posted: Noviembre 4th, 2008 under Opinión.
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